Abundantia in Pace

He tenido la suerte de pasar unos días en Túnez. Ha sido una experiencia muy agradable ver que, en efecto, como si uno tuviera que ir a meter el dedo en la llaga para confirmarlo, los musulmanes siguen siendo gente fundamentalmente pacífica, tolerante y amable. Ya sé que los hay que no, pero también que en todas partes cuecen habas, sin que en otros casos se pregunte la religión de las habas.

Estuve, ¿cómo no?, en el Museo Arqueológico El Bardo de Túnez capital, y disfruté como un enano con la belleza del mosaico de mosaicos romanos impresionantes que guarda esa colección. Y me quedé prendado en uno, con letras. Reconozco que en los restos, si veo letras, se me dispara la atención, busco la comunicación directa de la palabra, y en este caso me aguardaba una bella reflexión.

El ciudadano romano o el artista que escribió el mensaje no tenía suficiente con la abundancia, con la riqueza, porque todo es nada si no es en la Paz.

Me planteo si ese valor está presente en nuestra moderna y adelantada sociedad. Y me parece que no, o no lo suficiente, que más bien parece que todo vale con tal de hacerse, capturar, pervertir y someter poder y dinero.

Brindo solemnemente por el romano y su frase. Abundancia en la Paz. No se puede pedir nada mejor. Pero las amenazas que está sufriendo la segunda en nuestros días debería estar haciendo saltar más alarmas de las que se escuchan. Ojalá me equivoque.

¡¡Feliz 2007!! de vuelta a la dura cotidianidad.

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3 Respuestas a Abundantia in Pace

  1. Francisco A. Muñoz 12 Enero, 2007 en 19:21 #

    Querido Fernando, muy buena tu observación sobre el mosaico. En el mundo romano, como a lo largo de la historia siempre han estado presentes los deseos de paz, ligados con el bienestar. El problema es que ha tenido que convivir en mayor o menor medida con la codicia. En eso estamos en que la paz crezca por encima de los egoismos.
    Gracias por tus correcciones (y tu discreción), esto de escribir de manera distinta a la hablada siempre nos crea algun problema.

  2. juan torres 13 Enero, 2007 en 2:22 #

    bonito el mosaico y justo tu comentario, aunque se me ocurre incoprporar un matiz: ¿es “pacifica” hoy la abundancia, es decir, es compatible con la paz, en el sentido en que esta debe ser hermana de la Justicia y el Buen Gobierno? Justo estoy leyendo “Objetivo decrecimiento. ¿Podemos seguir creciendo hasta el infinito en un planeta finito?” Bueno, es un matiz provocador.

  3. Fernando García Gutiérrez 13 Enero, 2007 en 10:00 #

    Evidentemente no, Juan. El crecimiento infinito, que yo conciba, sólo es posible en valores de naturaleza espiritual, o ética o moral, igual me da. El mundo físico es finito por naturaleza. Pero en mi concepto de la paz sí cabe la riqueza, aunque con una condición: que sea para todos, que todos puedan disfrutarla. Sólo un valor es jerárquicamente igual al de la paz en mi escala de valores sociales: la justicia, como bien sabes.

    Pero sobre todo creo que el término a discutir es el de “abundancia”. Es el término que requiere más claramente una definición. Si abundancia es que no falte de comer ningún día, que tus hijos no mueran por enfermedades curables, que haya un trabajo digno, que tenga uno un rinconcito digno donde hacer la vida, … esta es una abundancia: que lo esencial no falta, que sí es sostenible, es más, es muy recomendable, es más, podríamos comenzar a hablar del inicio del establecimiento de la paz entre las personas y en el mundo, si se lograra establecer en todo el mundo. Algo que está al alcance de nuestra generación. Sólo falta voluntad.

    Fuerte el abrazo

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