¿Qué se está cociendo en educación?

Como usted, inexistente lector, no es un docente, estará completamente ajeno a qué se está trajinando en educación en estos momentos. La situación es cuanto menos curiosa. 
La administración educativa, con buen tino, en este caso, ha acogido como merece el lanzamiento de políticas educativas por parte del Consejo de Europa, inspiradas en modernas pedagogías, y con finalidades nuevas y distintas a las existentes. 
La propuesta está relacionada con la diferencia entre el “saber” y el “saber hacer”. El centrar las propuestas educativas en el “saber” es lo que llevamos haciendo algunos siglos. Pero ese “saber” es un saber teórico, cognitivo, memorístico, repetitivo. Te aprendes esto lo entiendas o no, y me lo repites en un examen. 

De pronto la pedagogía dice que ese modelo no vale para preparar al ciudadano-a para interactuar con eficacia entre los problemas que la vida real le va a poner por delante en los entornos personal, interpersonal, social y profesional en un mundo global y cambiante. Claro, es lo que siempre decimos. Cuando después de 20 años de aulas, carrera universitaria incluida, me puse por primera vez delante del trabajo que tenía que hacer, me di cuenta de que el más del 90 % de lo que me habían hecho aprender no me servía de nada y que tenía que empezar a formarme de urgencia para hacer realmente el trabajo encomendado. Y esto es así, especialmente en la carrera docente.

Efectivamente, hay que abandonar todo lo que un niño ya encomienda a san google, listas de reyes godos incluídas, terminar con el desarrollo de una sola capacidad: la memoria, para repetir lo memorizado en un examen, y hacer cosas en el aula, colaborar en la resolución de cuestiones-problemas que se plantean para estimular la creatividad y el desarrollo de capacidades nuevas que, evidentemente, no son nunca de una sola asignatura, sino que afecta a varias. Otra complicación.

Estoy hablando de la enseñanza y aprendizaje por competencias, y las propuestas de desarrollo de las competencias básicas como eje curricular de los centros educativos.

Comento aquí algunas implicaciones pedagógicas de la enseñanza y aprendizaje por competencias.

Preparar para la vida.

El desarrollo de las competencias fundamentales requiere focalizar en las situaciones reales y proponer actividades auténticas. 

Vincular el conocimiento a los problemas importantes de la vida cotidiana.
Aprendizaje memorístico y declarativo y su aplicabilidad a la vida real.

Saber y saber hacer. La aplicación del conocimiento.

Las competencias escolares deben abarcar el ámbito social, interpersonal, personal y profesional.
Competencia en el ámbito escolar es lo que necesita cualquier persona para dar respuesta a los problemas a los que se enfrentará a lo largo de su vida. Poseer una competencia es, entonces, realizar una intervención eficaz en los diferentes ámbitos de la vida, mediante acciones en las que se ponen en juego a la vez y de forma interrelacionada, componentes actitudinales, procedimentales y conceptuales.

La enseñanza centrada en el alumno-a.
Situar las necesidades formativas concretas de cada alumno en el eje de la toma de decisiones para la programación.

Los agrupamientos flexibles y otras estrategias del trabajo del aula.

La cooperación entre iguales es una estrategia didáctica de primer orden. La cooperación incluye el diálogo, el debate y la discrepancia, el respeto a las diferencias, saber escuchar, enriquecerse con las aportaciones ajenas y tener la generosidad suficiente para ofrecer lo mejor de sí mismo.

Contenidos y tareas significativos. Aprendizaje funcional. A partir de situaciones y problemas reales.

La organización espacial y temporal de los contextos escolares ha de contemplar la flexibilidad y creatividad requerida por la naturaleza de las tareas auténticas a realizar y por las exigencias de vinculación con el entorno social.

Aprendizaje por investigación y descubrimiento.
La estrategia didáctica más relevante se concreta en la preparación de entornos de aprendizaje caracterizados por el intercambio y vivencia de la cultura más viva y elaborada.

Provocar aprendizaje relevante de las competencias básicas requiere implicar activamente al estudiante en procesos de búsqueda, estudio, experimentación, reflexión, aplicación y comunicación del conocimiento.

Habilidades, destrezas, sólo se aprenden en la práctica.

La cooperación entre iguales es una estrategia didáctica de primer orden. La cooperación incluye el diálogo, el debate y la discrepancia, el respeto a las diferencias, saber escuchar, enriquecerse con las aportaciones ajenas y tener la generosidad suficiente para ofrecer lo mejor de sí mismo.

Evaluación formativa. Evaluación de logros.

La evaluación educativa del rendimiento de los alumnos ha de entenderse básicamente como evaluación formativa, para facilitar el desarrollo en cada individuo de sus competencias de comprensión y actuación.

Evaluar procesos en la resolución de situaciones-problemas

El currículum transparente y las escalas de dominio.

Aprender a aprender

El aprendizaje relevante requiere estimular la metacognición de cada estudiante, es decir, su capacidad para comprender y gobernar su propio y singular proceso de aprender. 
Devolver al alumno la responsabilidad de su proceso de aprendizaje.

Nuevo papel del profesor-a.

La función del docente para el desarrollo de competencias puede concebirse como la tutorización del aprendizaje de los estudiantes, lo que implica diseñar, planifi car, organizar, estimular, acompañar, evaluar y reconducir sus procesos de aprendizaje.

Interdisciplinariedad.

Trabajo en equipo y coordinación de los equipos docentes. Mejor no comentar.

Como se ve por el panorama, nuestro profesorado necesitará de un profundo reciclado y mucho estímulo para reaprender (o aprender por primera vez) a estar en un aula y a hacer cosas nuevas y distintas a las que marca el Sumo Pontífice Libro de Texto. 

Y, la mayoría, no está por la labor. Ni el sistema está poniendo suficiente carne en el asador. El Plan de Mejora y Calidad puesto en marcha en Andalucía no era mala idea, pero estratégicamente ha sido pésimamente presentado. Cuando en todos los medios de comunicación se dijo abiertamente: “Más dinero por aprobar más” y otras del mismo soez, la Consejería tenía que haber salido al paso. Sé que no gusta, pero lo que se dice en los pasillos es exactamente eso: “nos quieren comprar los resultados para obtener rédito político y mejorar los informes” y no vale de nada indignarse. 

De estas, y otras más antiguas y reiteradas, viene una larga y profunda división entre la administración educativa y los docentes en general (evidentemente que no todos-as) están a la gresca. Me importa un pito quien empezó esto ni por qué. Lo que sé es que en esta situación poner en marcha LOE y LEA, y todo un nuevo sistema docente, con nuevos enfoques que obligarán a reordenarlo todo en los centros y a hacer muchas cosas nuevas y distintas, no se va a conseguir en esta situación. 

¿Volverá a pasar lo de la LOGSE? ¿Volveremos sentir esta tremenda frustración de oportunidad perdida por no haber puesto, otra vez, suficiente carne en el asador?
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Una Respuesta a ¿Qué se está cociendo en educación?

  1. TEACHER SALINAS UTTN 14 Julio, 2009 en 19:53 #

    Maravilloso articulo

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