Enseñar lengua en el siglo XXI.

En estos días, en los que ando poniendo fin a mi “carrera” profesional (no existe tal cosa en la docencia), deseaba a modo de revisión, poner al día la visión profesional con la que he trabajado.

Aunque soy profesor de lengua española como L2, nunca he visto la diferencia real, tan abismal, que existe en la realidad entre enseñar L1 y hacerlo con una L2. Y, si soy profesor, mi primer interés son l0s alumnos, y en cuanto a trascendencia, no voy a comparar la importancia del dominio instrumental de aprehensión del mundo que te da la lengua materna. No entiendo por qué mis enfoques y métodos han sido muy mayoritariamente despreciados, como cosas para enseñar a los extranjeros. (Sic).   image1

En los años 70 estaba yo en la Universidad, terminé en el 80. Tuve el enorme privilegio (ahora lo veo claro) de tener a un profesor que enseñaba “Tendencias actuales de la investigación lingüística”, “Sociolingüística”, “Semántica”, “Lingüística del discurso”, … Y en las primeras autoformaciones que emprendí, aparecieron la pragmática, y los enfoques comunicativos de la lengua, no de la lengua extranjera. Insisto, y perdón, que esto era la lingüística “actual”en la década de los 70 del último siglo del milenio pasado.  :-).

El amigo Ferdinand de Saussure, padre del estructuralismo y de la lingüística moderna (a principios del siglo XX), cometió un error garrafal en una de sus dicotomías, la más trascendente pedagógicamente creo yo, “lengua/habla”. Se jodió el Perú. Esta dicotomía a mí me fue explicada, sin pudor, como que el habla es lo que usa la gente, y eso es incontrolable, y la lengua es el sistema, entonces nos dedicamos todos al sistema. Ozú.

El único problema es que yo el habla me lo encuentro continuamente en todas partes a donde voy, pero a la señora Lengua no me la he encontrado todavía tomando café nunca. La “lengua” no existe. Sólo existe el habla. Por muy difícil que sea la empresa, no se puede renunciar a la realidad y cambiarla sistemáticamente por una abastración teórica y siempre especulativa. La señora gramática.

Las personas necesitan las lenguas para aprehender el mundo, muy especialmente la lengua materna, lo demuestra estos días la neurolingüística (tendencia actual del siglo XXI), la mente piensa con palabras y estructuras de la lengua hasta el punto de que la interconexión neuronal se realiza ideosincráticamente con la lengua materna. Los alumnos necesitan un dominio operativo de su lengua materna, no un conocimiento teórico sobre su estructura.

Lo voy a decir: La distancia pedagógica de lo que se hace (no siempre) en las aulas de L2 viene motivado porque el alumnado quiere, además de saber, saber usar. Ah. Qué osados, además de saber quieren usar. Mientras que el saber usar en un alumno autóctono se le supone. Grueso, grueso error. Dominar el uso de su lengua materna, ser capaz de desarrollar una conversación adecuada a cualquier nivel social, incluyendo (MCERL dixit) ambientes técnicos.

Por mi parte, prefiero mil veces que mis alumnos conozcan la españolidad esencial de palabras como “paripé” a que sepan la diferencia entre un objeto directo y un atributo, pongo por caso.

Mi amigo Fernando Trujillo anuncia una nueva revolución lingüístico-pedagógica que está al caer. El aprendizaje en red. Y yo me temo que se va a unir a la larga lista de revoluciones que deberían haber cambiado completamente la forma de enseñar lengua, PERO QUE NO LLEGA A LAS AULAS.

Cómo hacer cosas con palabras, de Austin, origen de la Pragmática, es de 1974, el concepto de “competencia comunicativa”, Dell Hymes, es de 1972, las primeras propuestas de “enfoque por tareas”, o problemas, son de 1980, …

Este es el origen de mis continuos desencuentros con profesorado de L1 que nunca, casi, han querido escucharme con el “descalificativo” de que “es que, claro, tus alumnos son extranjeros, no es lo mismo”. Ufff.  No, no es lo mismo, tu responsabilidad es enormemente superior a la mía. Pero tu profesionalidad, no lo sé. Estoy hablando de lingüística, es importante para enseñar Lengua. Es como si un médico no se actualiza en medicina.

People holding hands under cloud with social media communication icons with arrows going up and down on blue background. Vector file available.

La primera revolución de la formación no recogida en la docencia oficial (la distancia de lo que enseñamos con la vida es alarmante) que recuerdo fue la necesidad de aprender lenguas extranjeras. Pero esa es de la generación anterior a la mía, pues yo recuerdo a mi padre dando clases de inglés durante años porque lo necesitaba en el trabajo. Revolución todavía pendiente aunque se ha recorrido un camino (escuelas de idiomas, asignaturas de lengua extranjera, centros bilingües, …). Pero todavía nuestros hijos no dominan la L2 como sí lo hacen los alumnos de países del norte de Europa, ¿por qué?

Revoluciones pendientes en el campo educativo, el enfoque comunicativo: las lenguas sirven para comunicarse y para ninguna otra cosa. El trabajo con el enfoque por tareas, el conocimiento operativo centrado en el hacer. Aprendizaje para la vida. …

Revoluciones pendientes de llegar a las aulas: la de la sociedad de la información. Las TiC. Antes el conocimiento llegaba por una persona que llamábamos “el maestro”. Ahora, el conocimiento acumulado de toda la humanidad lo lleamos en nuestro bolsillo, en nuestro teléfono móvil o en cualquier ordenador conectado a la red. Y en las aulas sigue sin pasar NADA.image3

En el ámbito de las leguas, revoluciones pendientes: el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, sus propuestas siguen durmiendo en el limbo de los justos 14 años después de ser aprobado. Volveré en otra entrada. Los 100 mejores especialistas del mundo elaboran una propuesta actualizadísima (lingüística y pedagógicamente) y el profesorado, incluyendo el de L2, mirando para otro lado. Apelo exclusivamente a la profesionalidad.

No más revoluciones que no lleguen a las aulas. La punta de la lanza es esencial, lo sé muy bien. Pero cuando la cabeza se distancia de la cola se produce el “paripé”.

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