Saber ser

Ya hemos comentado en otro comentario nuestra certeza de que los valores en educación, como tales valores, o se tienen o no se pueden dar.

Supongo llegado el tiempo en que se pueda hablar de esto abiertamente. “Saber ser” una de las propuestas de los enfoques educativos europeos, a partir del Informe Delors (La educación encierra un tesoro), es una invitación a comprender nuestra humanidad y formas de aprendizaje en términos más complejos que los usuales hasta ahora, desde una óptica que ya aportaba Edgar Morin previamente al Informe en un documento que le solicitó la UNESCO (Los siete saberes necesarios para la educación del futuro).

La principal diferencia a nivel de aprendizaje entre “saber” y “saber ser” es que el primero se refiere a los conocimientos, y el segundo a destrezas o capacidades. “Saber” en el sentido tradicional desarrolla sobre todo una sola capacidad o competencia, la memoria. “Saber ser” se refiere sobre todo a la interrelación con el mundo, especialmente con los otros, y para lo cual son necesarias múltiples competencias, además de conocimientos.

No es posible, decía, enseñar a ser, ni aprender a ser, sólo con palabras. Sobre todo en unas sociedades donde la distancia de las palabras a los hechos puede medir estadios. Aquello tan peregrino de “haz lo que yo te diga, pero no lo que yo haga” es una barbaridad y además una estupidez. Con eso se aprendía a ser … hipócrita, fundamentalmente.

Si estuviéramos de acuerdo, entonces la pregunta es: ¿como enseñar valores en la escuela? Y la respuesta no puede ser otra que “con personas que tengan esos valores”. Y digo yo, que para eso está ahora el sistema, para evaluar en oposiciones la honestidad, sinceridad, solidaridad, compromiso social, etc., de los opositandos.

Ya, ya sé que pido un imposible, pero ¡pidamos la luna!, sobre todo si es la luna lo que queremos. La dificultad de los empeños nunca justifica la inacción. Sólo la pereza.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Sin comentarios todavía.

Deja un comentario