Profesionalidad

Vengo de un salto desde un tuit que recogía una cita de un artículo (La buena escuela necesita manos) que había tuiteado y que un compañero de Tweeter me había discutido como políticamente incorrecto, en realidad, y desde luego en todo su derecho de discrepar. Tuiteé varias afirmaciones del artículo entre ellas ésta: La calidad de un sistema educativo nunca superará la de sus maestros y profesores, dicen los expertos.- Santi Brugos. Escuela

¿Por qué en educación sorprenden cosas y se discuten que en otros ámbitos de la vida son obvios? A mí me parece una perogrullada, en cualquier empresa, pública o privada, sanidad, justicia, o deportiva, la calidad del producto es la suma de sus factores, por poca matemática que yo sepa ¿o esto ha cambiado con la física cuántica?

¿No será, como me temo, que amparamos unas intolerables actitudes profesionales escondiéndolo en el barullo del qué mal funciona todo lo demás? La sociedad está fatal, los padres han desertado de la educación, los medios de comunicación maleducan, el ejemplo de los políticos no digamos, y la Administración, especialmente la inspección, para echarle de comer aparte.

Es curioso, la mayoría de los y las buenos profesionales que he conocido en las redes repele de hablar de lo mal que está todo, especialmente la administración, precisamente, creo, por la aversión que hemos cogido a ese discurso cuando se usa para amparar una actitud de falta de compromiso profesional total, cuando precisamente ellos y ellas son quienes más razón tendrían para protestar pues a su impecable actitud profesional suelen unir un compromiso personal con la educación como única vía efectiva de mejorar la vida.

No, el 99 % de profesores y profesoras que sigo por la red (unos 600 por ahora y subiendo) no son la media del profesorado realmente existente. Son la vanguardia. Gente inquieta buscando comunicación profesional y humana, huyendo de los agobiantes ambientes compuestos de hipócritas sonrisas y mucho teatro, que componen la vida «social» interna de muchos claustros. Escuela  de  Rosario

¿En qué otro ámbito llega un trabajador discutiendo el primer día de reincorporación tras vacaciones el horario de trabajo del año entrante? Haylos-las. Y quienes cogen el teléfono en clase, si hay que dar nombres se dan, pero darlos por darlos es una tontería. Por no hablar de los «pirados». Nadie ha pensado, al parecer, que si ésta es la profesión con más afecciones de enfermedades mentales, estrés, depresión, ansiedad, etc., que lo es y con sus razones en parte, que si la enfermedad que más bajas produce en nuestra profesión es la de la depresión, … ergo … algunas piezas pueden estar quedándose «tocadas», por ser políticamente correcto.

Conozco un centro, si hay que dar nombres se dan, donde ante la queja de la dirección sobre los ataques de un profesor manifiesta y reconocidamente pirado, la persona representante de la inspección en el centro le dijo: «¡Venga, no te quejes! Si hay uno en cada centro, eso es normal.»

Las cosas que son normales en educación a mí hace muchos años que algunas me parecen barrabasadas. Por ello, por templar la enorme distancia, pido exclusivamente profesionalidad, ni pasión emotiva alguna, ni compromisos con excesos, de verdad no es bueno militar en lo que uno trabaja, no es sano. Pierdes ecuanimidad. Simple compromiso profesional, hacer el trabajo por el que me pagan lo mejor posible. Eso, en serio, bastaría. Un día escolar

Y yo sé perfectamente, y si tengo que hablar lo hablo, bastantes de las razones por las cuales el sistema educativo real, el de los centros, la única educación que de verdad existe, la de la hora en el aula, está en un absoluto descontrol y en un lamentable y dolorosísimo todo vale.

No, lo siento, corporativismo ninguno. Todo lo que quieras, pero haz bien tu trabajo.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

4 Responses

  1. Jaume 25 marzo, 2011 at 15:32 | | Reply

    Caramba, menudo tono… se me han puesto, si hay que decir se dice, por corbata. Creo que un país que no apueste en educación ha hecho una mala inversión porque lo pagará caro en el futuro. Menuda inopia la de nuestros dirigentes y políticos. Habría que exigirles profesionalismo y no filisteísmo ni mercantilismo.

    La comunidad educativa está fracturada. ¿Cuáles ha sido los factores de tal desmembración? Quizás se deba a los acelarados cambios sociales. Si estamos de acuerdo que las extensas jornada laborales impiden la conciliación familiar, ¿cómo podemos criticar la poca o escasa implicación de los padres? Recuerdo que un grupo de padres nos implicamos en nuestra escuela. Hubo un rechazo por parte del equipo directivo y del claustro. Cuándo les proponíamos cualquier mejora, sólo sabían responder : «esto puede funcionar en otros ámbitos, pero en primaria no». Quería padres y madres que sólo ejerciéramos de asistentes o auxilares. Se perdieron una buena oportunidad de convertir la escuela en un centro educativo de gran calidad.

    Soy docente, tal vez estoy dentro del grupo de los 600 -espero que sí!-, que intento mejorar: primero me atraía la innovación para experimentar; ahora es por coherencia. Creo que el verdadero protagonista en el aprendizaje es el alumno. Así que tengo que aydarle a cumplir sus objetivos. Aunque tenga la etiqueta entre mis compañeros y compañeras de «pirado» o «raro». Me atrapó el mundo 2.0 porque que un blog como recursos educativo era la vía por la cual el alumnado podía poner en práctica su aprendizaje. Ahora he descubierto con las redes sociales que no soy un profesional «raro» sino que hay quien coincido y comparto credos, prácticas…¿Cómo puedo realmente ayudar a educar mi alumnado si cada día no hago el mismo ejercico cada día: aprender?

    Espero no ofender sino contribuir en el debate que has abierto.

  2. Angie (RomeroCalero) 25 marzo, 2011 at 21:06 | | Reply

    No te voy a hacer ningún «comment» porque sabes que siempre tú y yo coincidimos, solo te voy a twittear y a facebukear.
    Un abrazo y adelante que la verdad siempre será políticamente correcta ;.)))

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.